El quillay podría prevenir enfermedades virales en cerdos

imageResize (1)Las diarreas en cerdos tienen un origen multifactorial, incluyendo factores infecciosos (bacterias, virus entéricos, micotoxinas) y no infecciosos (estrés, alimentación). Uno de los agentes infecciosos que ha sido identificado en la industria porcina a nivel mundial y en Chile es el rotavirus. Al tratarse de un virus, no existen tratamientos efectivos y de fácil implementación, y su control se basa en emplear fuertes medidas de bioseguridad.

Sin embargo, un proyecto –cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura– está desarrollando actualmente un producto a base de saponinas del árbol chileno quillay. El producto añadido al agua de beber de los animales prevendría la aparición de diarreas causadas por este virus.

 

La iniciativa ejecutada y desarrollada por Desert King Chile S.A. consiste en obtener un producto en base a saponinas de quillay (SQ) para la prevención de infecciones por rotavirus en cerdos.

 

En Chile, existen pocas evidencias científicas que indiquen la magnitud de la incidencia de diarreas causadas por rotavirus. Un estudio en 1989 en la región Metropolitana evidenció una prevalencia de rotavirus porcino de 23% en cerdos que murieron por diarrea.

 

Investigaciones recientes realizadas en EE.UU. evidenciaron que la adición oral de SQ en ratones fue capaz de controlar infecciones virales de importancia humana como reovirus y rotavirus, colocando de manifiesto la posibilidad de que las SQ también pudiesen ser utilizadas para prevenir infecciones por rotavirus en cerdos.

 

La prevención de infecciones por rotavirus en cerdos utilizando SQ se basa en la hipótesis que éstas bloquean o dificultan la entrada de los virus a las células del epitelio intestinal.

 

Si bien aún los mecanismos de acción de SQ no están totalmente dilucidados, una de las hipótesis es que las saponinas cambian la fluidez de las membranas de células intestinales como también interactúan con el colesterol, modificando los puntos de adherencia del  virus a las células a nivel de receptores, indicó el coordinador del proyecto, Hernán Cortés.

 

“Este proyecto es altamente innovador ya que hoy no existen a nivel mundial soluciones de fácil implementación contra rotavirus en cerdos, y menos aún basadas en recursos naturales renovables”, agregó Cortés.

 

El potencial que tiene este producto es a nivel mundial, ya que la prevalencia del rotavirus en la industria porcina es un problema global subyacente, afectando a millones de animales, reduciendo su potencial de crecimiento y predisponiendo a infecciones secundarias más severas como por ejemplo colibacilosis, clostridios y agentes virales.

 

“El proyecto además de abarcar una problemática dentro de la industria porcina, proporciona otra arista productiva, como es, generar una nueva línea de producción de biomasa fresca de quillay, estableciendo plantaciones en zonas de secano, lo que generaría una demanda de empleo importante, sumado a que no existe ningún producto parecido en el mercado contra el rotavirus”, manifestó la ejecutiva de innovación de FIA y supervisora del proyecto, Natalia Díaz.

 

Nueva línea de producción

 

El producto se obtendrá de la biomasa de árboles de 5 a 6 años de edad, material que hasta ahora no es usado para la fabricación industrial de extractos de quillay.

 

El proyecto implica generar una nueva línea de producción para producir 50 ton producto/año. Es así que, si se considera una conversión de 140 ton de biomasa fresca/ton producto, entonces se deben procesar 7000 ton biomasa/año. Esta demanda excede la oferta actual de biomasa de quillay, por lo que debe obtenerse de plantaciones intensivas con rotaciones de 5 a 6 años.

 

Actualmente, ya existen plantaciones pilotos de 50 ha con 2500 plantas/ha en la zona de Santa Cruz con producciones de 45 ton biomasa húmeda/ha al año 6.

 

Inicialmente, se procederá a cuantificar la prevalencia de rotavirus en planteles  de empresas asociadas al proyecto. Posteriormente, se realizarán experimentos a pequeña escala en dos predios que hayan sido diagnosticados con rotavirus y, luego se realizarán experimentos a escala comercial en Chile y el extranjero.

 

Finalmente, si los mecanismos de prevención de infecciones con rotavirus porcino son exitosos, el proyecto podría abrir la posibilidad de aplicar los mismos conceptos metodológicos a otros virus de importancia económica en cerdos, como por ejemplo circovirus porcino (PCV2) y síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRS), entre otros.

 

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