SNA estima que sector maicero perderá $19 mil millones si no se aplican medidas antidumping

SNA ESTIMA QUE SECTOR MAICERO PERDERÍA $19 MIL MILLONES SI NO SE APLICAN MEDIDAS ANTIDUMPING

iStock_000017989490Small


 

La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) estima que durante 2013 el sector maicero chileno podría perder hasta $19.200 millones si no se aplican medidas que permitan compensar el ingreso de maíz partido proveniente de Argentina en condiciones de dumping. Este sería el costo que pagarían 17 mil agricultores nacionales –principalmente pequeños y medianos desde la región Metropolitana a la del Bío Bío- al no poder competir con los precios subsidiados con que entra al mercado nacional el grano trasandino. En estas condiciones y sin medida de por medio, los agricultores chilenos sufrirían bajas en sus ventas de hasta 31% y muchos de ellos no lograrían cubrir sus costos de producción.
De acuerdo al estudio realizado por el gremio agrícola, las importaciones de maíz partido provenientes de Argentina han crecido exponencialmente desde que se iniciaron en 2008. Ese año ingresaron 41 mil toneladas frente a 302 mil toneladas registradas en 2011. Según la SNA, este incremento tiene su origen en las políticas comerciales aplicadas por Argentina para controlar los precios internos y las exportaciones. Gracias a ellas, el maíz partido se exporta a un precio más bajo que el valor internacional e ingresa con esta ventaja al mercado chileno. Sólo en 2012, el maíz partido argentino ingresó 12 $/kilo más bajo que en ausencia de distorsiones, lo que generó un daño estimado de $18.597 millones (aproximadamente US$ 40 millones) a los productores locales por concepto de menores ingresos.
Actualmente los maiceros se encuentran a la espera de que finalice la investigación que la Comisión de Distorsiones de Precios (CNDP) lleva por esta causa y que tiene como plazo de término el 23 de marzo. Esta determinación es clave para el sector puesto que la cosecha y comercialización de este grano, de cultivo anual, comienza el tercer mes del año.
“Como país tomamos la decisión de abrir nuestra economía al mundo y los agricultores no sólo nos adaptamos al modelo sino que lo hicimos con éxito. Lo que estamos pidiendo hoy es que opere la institucionalidad en defensa del libre mercado, en momentos en que ya se encuentra acreditado el daño a nuestro sector. Para eso hemos presentado una vez más todos los antecedentes técnicos necesarios y ahora esperamos una decisión favorable, tal como ya ocurre ininterrumpidamente desde 2004 en el caso de la harina de trigo, sobre la base de los mismos fundamentos”, enfatizó Patricio Crespo, presidente de la SNA, entidad que ha solicitado una sobretasa del orden del 10,8% que corrija la distorsión y permita a los agricultores “competir en igualdad de condiciones”.

¿Cómo funcionan las distorsiones?
Según detalla el estudio de la SNA, la ventaja de Argentina se logra mediante dos vías. Primero, a través de la aplicación de impuestos diferenciados a las exportaciones, que corresponden a un 20% en caso de maíz grano y un 11,6% al maíz partido. De este modo, el grano “elaborado” (maíz partido) goza de una ventaja para la exportación correspondiente a un diferencial de 8,4%. Esto es 11,6% en lugar de 20%, lo que incentiva a exportarlo partido para ahorrarse ese diferencial.
Segundo, mediante un control cuantitativo de la exportación de productos básicos, entre otros de maíz grano. Así, el gobierno decide cuánto y en qué momento se puede exportar, lo que provoca abundancia en el mercado interno, hace bajar los precios y favorece la producción de maíz partido con materia prima barata (maíz).

¿Cómo impacta esto al sector maicero local?
Las importaciones de maíz partido subsidiado tienen el efecto de reducir drásticamente la demanda por maíz nacional y, con ello, bajan los precios pagados a los productores chilenos. Los agricultores locales producen en condiciones plenamente competitivas y el precio -en condiciones de competencia- debiera ser el costo de importación. Sin embargo, esto no ha ocurrido.
Según informa el estudio de la SNA, durante la cosecha 2012 el precio interno del maíz fue 12 $/kilo más bajo del que hubiese sido en ausencia de distorsiones. A ese precio, los productores medianos y pequeños no lograron cubrir sus costos. Esto generó un daño estimado de $18.597 millones (aproximadamente US$ 40 millones), por los menores ingresos que recibieron estos productores. Esta cifra podría profundizarse este año si no se aplican medidas compensatorias.
La acumulación de stocks es otra de las consecuencias de las distorsiones que provocan las importaciones subsidiadas de maíz partido y mezclas con alto contenido de maíz.
El acopio de maíz nacional en 2012 fue un 73% más alto que en años anteriores, producto de la caída de la demanda interna que impidió a los agricultores vender lo cosechado. A diciembre del año pasado, los stocks se acercaban a las 95 mil toneladas, cifra que equivale al 50% del nivel de inventarios en pleno período de comercialización (200 mil toneladas).
Además de las pérdidas de capital, esta situación entorpecerá el proceso de comercialización de la cosecha 2013.

SNA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s